Buscando “la piedra de San Pablo ...”

 

Por J. Angel Munera Martínez.

 

 

         Durante la pasada campaña de excavaciones del verano de 2001 en el Cerro del Castillo, los restos de un magnífico edificio de planta rectangular, con un pavimento de guijarros bien conservado, llamó poderosamente mi atención. Los directores de la excavación apuntaban a que probablemente fuese una antigua iglesia o ermita. Todas las “alarmas” de mi mente se dispararon, pues podíamos estar ante la desaparecida ermita de Santa María Luciana, ermita de la que tenemos testimonios escritos desde 1612 hasta 1811. (1)

 

         Puesto a investigar sobre la ermita de Sta. María Luciana, encontré  un documento fechado en Lezuza el 27 de noviembre de 1723, perteneciente al Archivo Parroquial, hoy en el Obispado de Albacete. En este documento el vicario-visitador de Alcaraz, Licenciado don Francisco Barros, además de tomar nota de las cuentas que le rinde Don Juan de Frías, Mayordomo de la Cofradía de Nuestra Señora de Luciana (2), hace una visita a la referida ermita a la que encontró en bastante mal estado.  Además de ordenar algunas reparaciones, quedan reflejadas en el acta que levanta algunos datos de gran interés para la historia local.

 

         Escribe el vicario “que abiendo allado el indezente suelo que ai en ella” mandó que se hicieran las obras necesarias y “se allane i en piedra conceda curiosidad dejando igual todo el suelo de la ermita...” También encarga al cura que repare la casa del ermitaño “que se alla arruinada” y que “haga los esfuerzos posibles para que recojan algunas limosnas y con ellas se repare dicha casa por si en algún tiempo hubiese ermitaño  que resida en ella con lo que esto conduce para la mayor dezencia de la ermita y aumento del culto.”

 

         La ermita debía rendir culto a San Ibo y allí habría una escultura del Santo,  pues el vicario destaca  “la especialísima devoción que se tiene en esta villa con San Ibo, que está en dicha ermita colocado” (3)

 

         Concluye su visita diciendo que ha sido informado de “que una piedra que está dentro de esta ermita a la mano derecha de la puerta del mediodía y está fijada en el suelo”  y según la tradición  “el glorioso apóstol San Pablo predicó puesto de pie en ella.”

 

         Este último párrafo explica la leyenda tan arraigada en Lezuza de la existencia de una piedra sobre la que predicó San Pablo, que algunos con poco rigor histórico han confundido con la piedra-pedestal que hay en la esquina de la casa de la Tercia. (4)

 

         Los trabajos de la excavación continuaron a lo largo del verano y la esperanza de encontrar “la piedra de San Pablo” fue desvaneciéndose conforme avanzaba la exhumación del edificio. Los directores de la excavación, después de estudiar el material hallado sitúan la iglesia o ermita en torno al siglo XIII - XIV, por lo que no corresponde con la cronología de la ermita de Sta. María Luciana de la que tenemos noticias que estaba en pie hasta principios del siglo XIX.

 

         De lo anterior se deduce que en las próximas campañas es posible que nos encontremos con alguna iglesia que pudiera responder a las características de Sta. María Luciana, y quien sabe si al entrar por la puerta del mediodía a la derecha nos encontraremos con la piedra, que según la tradición, predicó el Apóstol San Pablo.

 

 

 

(1).- La ermita de Sta. María Luciana es citada por los siguientes autores:

- El cura de Lezuza d. Juan de Buendía en una manuscrito de 1612.

- El Bachiller D. Alonso de Requena y Aragón, cura natural de Lezuza, en su libro “Venida del Apóstol San Pablo ...”  publicado en 1647.

- D. Antonio de Vegas en el  Diccionario Geográfico Universal en 1806.

 

(2).- En el Archivo Parroquial de Lezuza, hoy depositado en el Obispado de Albacete, aparecen los libros de actas de la Cofradía de la Virgen Luciana desde 1631 hasta 1811.

 

(3).- El Bachiller Requena escribe que en la ermita de Sta. María Luciana “se dize la Missa mayor con gran concurso de gentes tres días al año, que son el día de la limpia CONCEPCION, a ocho de diziembre, el día de la conversión del Apóstol San Pablo 25 de enero, ... y el día de San Ibo Confesor, que es a diez y nueve de Mayo, día en que se guarda su fiesta, y se da allí caridad.” Ver el artículo publicado por D. Ramón López Torres en el programa de Fiestas de 2001, titulado “Las antiguas devociones de Lezuza”

 

(4).- La piedra-pedestal que hay en la esquina de la casa de la Tercia sirvió de basa a una estatua dedicada al Emperador Marco Aurelio entre el 170-175 d.C., por lo que no es posible que sobre este pedestal predicara San Pablo. Además, el Bachiller Requena habla del pedestal en 1647 y lo sitúa en el Claustro de la Iglesia Parroquial, por tanto antes de que el vicario de Alcaraz hiciese su visita a la ermita de Santa María Luciana; de lo que se deduce que el pedestal de M. Aurelio y la Piedra de San Pablo son dos piedras diferentes.

 

Lezuza, febrero 2002.