Ruta Calzada Romana

En esta ruta nuestros pasos nos conducirán sobre piedras milenarias, ya que en ella recorreremos los restos del Camino de Aníbal o Vía Heráclea, calzada romana que conectaba Saguntum (Sagunto) con Gades (Cádiz).

 

Según las crónicas, por aquí pasó el ejército cartaginés al mando del general Aníbal en el año 219 a.C con 50.000 infantes, 9.000 jinetes y 30 elefantes y con la intención de llegar a Roma y destruirla.

 

Iniciamos nuestra ruta en Tiriez, (X 563617,63 Y4305556) al final de la calle Cañada, por la cuesta de “la bolea”, donde años atrás los vecinos mostraban su destreza y su fuerza lanzando una bola de hierro para ver quién alcanzaba mayor distancia.

 

Subida la cuesta, atravesaremos la CM-313 y continuaremos por el camino que deja a la izquierda las naves del polígono ganadero (X 563564,62 Y4305245,63), conocido popularmente como camino “de los carros” que se encuentra flanqueado a la derecha por muchos terrenos –“piazos”- dedicados al cultivo

del almendro. Poco después de una rambla, el camino se bifurca y giraremos a la derecha (X 562943,69 Y 4304669,42).

 

Seguiremos en línea recta hasta llegar a Pradorredondo siendo esta la primera parada (X 562269,58 Y 4304731,9).

 

 

Pradorredondo ha sido escenario de avatares históricos más o menos legendarios: durante el final de la III Guerra Carlista, una facción de guerrilleros carlistas acaudillados por Lucio Dueñas, “el Cura de Alcabón”, se enfrentó a las tropas del Teniente Coronel Portillo. Según cuenta la leyenda la “Tía Bola”, vecina de Pradorredondo, escondió en su horno a un grupo de estos guerrilleros, delatándolos posteriormente con ánimo de quedarse con el oro que portaban. Al final del enfrentamiento habían muerto 67 carlistas que fueron enterrados en una fosa común. El “Cura de Alcabón” consiguió huir. Según la leyenda, “la Bola” tuvo un trágico final…

 

Una vez en el casco urbano de Pradorredondo, llegaremos a la carretera vecinal que conduce hacia Tiriez. Andaremos unos 200 metros sobre ella hasta girar a la izquierda. Algo más adelante por

un camino giraremos a la derecha y comenzaremos a ascender una cuesta, siempre rodeados de almendros, segunda parada (X 562413,29 Y 4305360,41).

 

Continuaremos hasta cruzarnos (X 561920,24 Y 4305773,87) con el camino de Tiriez a Casa del Roble y sin abandonarlo seguiremos, dejando a mano izquierda masas de pinos de la dehesa boyal hasta toparnos de nuevo con la carretera CM-313. Tendremos entonces justo frente a nosotros la aldea de Casa Berruga (X 562932,44 Y 43068,53). Llegaremos a ella cruzando el asfalto de la carretera AB-6110 (carretera que une Lezuza con Tiriez). En este punto podemos observar el trazado de la vía romana, tercera parada (X 563060,54 Y 43306821,83), que parece atravesar la aldea. A lo largo de los siglos las losas de piedra que conformarían el pavimento han desaparecido, probablemente integradas en otras construcciones, dejando al descubierto el hundimiento del camino que servía de cimentación de la vía y los márgenes laterales que la delimitaban.

 

Tomaremos ahora la carretera en dirección a Tiriez y justo antes de entrar en el casco urbano, cogeremos el camino a la izquierda (X 562414,25 Y 4305700,46) denominado “Camino de los Arrieros”. En este tramo que dejará el pueblo a nuestra derecha, recorreremos la vega de Tiriez: la parte derecha está conformada por pequeños huertos familiares –“los hortales”- regados con el agua de la fuente del pueblo y la parte izquierda con bancales de mayor tamaño regados con el agua del río.

 

Siguiendo el Camino de los Arrieros finalizaremos nuestra ruta en Las Ventas, justo en el cruce con la carretera de La Yunquera.