03 Dic DOS ASPECTOS ARTÍSTICOS EN LEZUZA: J. ÁNGEL MUNERA MARTÍNEZ LA VIRGEN DE LA CRUZ Y ÓRGANOS HISTÓRICOS PARROQUIALES

Todos los pueblos tienen un pasado histórico más o menos brillante y, naturalmente, también los nuestros. Por nuestros y cercanos, ese pasado nos debe interesar más, y no porque ese legado sea superior al de los demás, sino porque es algo que nos pertenece y del que nos sentimos herederos. A veces, las huellas materiales de ese pasado parecen perderse en el tiempo, pero cuando se redescubren, a todos nos sorprende y nos congratula; es el caso del papel que ofrece, en la actualidad, la arqueología que nos saca a la luz las huellas de pasados esplendores. Esto bien lo sabe Lezuza que cada día se enorgullece más de los hallazgos romanos, por ejemplo.
En el papel de “redescubrir” están los especialistas en diversos temas, sean arqueólogos, historiadores o simples aficionados a los más variados menesteres que, lógicamente, no pueden ni deben quedarse con el objeto o la circunstancia descubierta, sino que tienen la obligación social y ante todo moral, de difundir lo estudiado o lo descubierto a fin de que llegue noticia a todos, especialistas o no; siempre con el objetivo, diríamos didáctico, de enseñar a los más cercanos lo que se tiene como propio, y al final se ame como un aspecto más de la propia entidad o colectividad. Aquí surge con fortaleza la figura del “maestro”, que no solo enseña en el colegio o en la escuela, sino también a un conjunto de personas. La cultura debe llegar a todos, pequeños y grandes, hasta convertirse, incluso, en deleite. El analfabetismo y la incultura llevan a la cerrazón, a la brutalidad y también, lamentablemente, y todos lo hemos visto, al auténtico vandalismo. Y estas situaciones no son cosa del pasado, sino también del presente, pese al exceso de información que hoy todos tenemos y disponemos.
Sorry, the comment form is closed at this time.